Hace 29 años…

Eran las 7:15 de la mañana y me encontraba en el patio del área de secundaria con mis amigas, seguramente estábamos  platicando de lo raras que nos sentíamos por estar ahora de ese lado del patio, cuando de repente el suelo comenzó a moverse y en broma comenté: “si el suelo se mueve es porque estoy borracha o está temblando” y rápidamente continúe “está temblando”. Nos movíamos de manera más o menos sueve hacia adelante y hacia atrás, era como si todas hubiéramos decidido mecernos al mismo tiempo; por supuesto que se escucharon gritos de miedo y los profesores salieron corriendo para calmar a las alumnas más asustadas. Luego de unos 40 segundos, más o menos, dejó de temblar y seguimos con la rutina: ir a formarnos, subir a los salones y tener todas las clases del día. A la hora de salir nos fuimos a esperar a que el tranporte de la escuela nos llevara a casa (una manera muy fresa/pija de llamar a los camiones de transporte público que usaban las monjas para repartir a las alumnas).

Llegué a casa y la rutina siguió: comenzamos a poner la mesa, mi mamá terminaba de hacer la comida y mientras esperábamos a que llegara mi papá a comer prendimos la tele en Cartoon Network (creo que nunca se me va a olvidar ese detalle). Cuando mi papá llegó a casa, desde la puerta del garage nos preguntó si teníamos prendida la tele, “sí” pues pónganle a las noticias; de mala gana lo hicimos y fue cuando nos enteramos de que el ligero movimiento que habíamos sentido por la mañana había sido el peor terremoto que había sacudido a la Cd. de México: edificios derrumbados, muchas personas  muertas, muchos desaparecidos, incendios, etc. Fueron unas imágenes que nos impactaron sobre manera, pero dentro de todo ese horror, muerte, desesperación y sufrimiento pudimos ver una luz: la gente se organizó para poder ayudar a los que lo necesitaban!! Esa luz duró mucho tiempo y pudo dar esperanza a la gente, es muy sabido que en ese temblor Plácido Domingo estuvo trabajando codo con codo con los rescatistas para encontrar a los familiares que vivían en uno de los edificios de Tlatelolco.

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